miércoles, 4 de noviembre de 2015

ENCUENTRO DEL EQUIPO COORDINADOR: SECRETARIADO DE PASTORAL AFROAMERICANA Y CARIBEÑA (SEPAC/CELAM)



Secretaria de Pastoral Afroamericana y Caribeña (SEPAC/CELAM).
Correo: sepacpastoralafro@gmail.com

Del 28 al 30 de octubre 2016, nos hemos reunido los Coordinadores de la Pastoral Afroamericana y Caribeña (SEPAC/CELAM) en Santiago de Cali, con el motivo de planear el trabajo a nivel continental y determinar acciones que favorezcan su continuidad al interior de la Iglesia y sociedad en general.



Participaron los padres Jurandyr Azevedo Araujo “Encargado de la Pastoral Afro en la Conferencia episcopal de Brasil”,  Efraín de León Valdés “Secretario ejecutivo de Pastoral Afro de la Conferencia Episcopal Panameña”, Emilde Beldor de la Comisión Espiscopal de Cultura y de Inculturación (CECI)-HAITÍ, Venanzio Mwangi IMC “Coordinador del Secretariado de la Pastoral Afroamericana y Caribeña -SEPAC/CELAM” EPAC, y Lic. Nieves Leonor Méndez Olaya del SEPAC, “Coordiandora de la Pastoral Afro en Ecuador”.


En el transcurso del encuentro, hicieron presencia Mons. Darío de Jesús Monsalve Mejía, Arzobispo de Cali Pbro. Y el Pbro. Oscar Lozano (Video conferencia), Secretario ejecutivo del Departamento de Cultura y Educación del CELAM.

Fueron días en que retomamos los compromisos adquiridos en el XIII EPA (Encuentro de Pastoral Afroamericana y Caribeña) que acabamos de celebrar en la República de Haití como también trazar agenda para los próximos tres años.
 -       Se hace memoria del pasado.
-       Se plantean nuevos desafíos.
-       Se nos invita a que desde un espíritu sinodal, poder unir los esfuerzos para el futuro del pueblo negro en el continente.




Muy pronto les haremos llegar las conclusiones, reiterando nuestra invitación a que todos y todas sigamos siendo constructores de este camino social y eclesial en el continente; cada cual desde su contexto y equipo de trabajo. 

Gracias a todos la reflexiones recibidas, las cuales fueron tenidas en cuenta durante este encuentro.

Un abrazo ancestral.

martes, 13 de octubre de 2015

Misioneros Combonianos, acompañando al pueblo afrocolombiano

El día sábado diez de octubre, en la parroquia San Fernando, se llevó a cabo la celebración de la fiesta de San Daniel Comboni. 
Allí nos hemos reunido los misioneros combonianos, amigos y bienhechores para darle gracias a Dios para las obras que hizo en San Daniel, y por todo lo que continua haciendo en, y por medio de toda la familia comboniana a lo largo y ancho del mundo.
La eucaristía estuvo presidida por el padre Luis Alfredo Pulido, quien nos recordó en la homilía, lo importante que es la misión para toda la Iglesia. También nos mencionó lo importante que es, ir a compartir la experiencia de fe a otros lugares de nuestra Colombia y el mundo.

Los misioneros combonianos hacemos acompañamiento pastoral a las comunidades afros en Bogotá, Cali, Tumaco y Medellín. 
Algunas de las actividades que realizamos son: una presencia de inserción en Cazuca. Se lleva a cabo la IECA-Iniciativa Etnoeducatica Colectiva Afrocolombiana, en Cazuca y Lisboa en la localidad de Suba con la cual buscamos que los afrodescendientes, especialmente quienes han sido victimas del conflicto armado, terminen satisfactoriamente su bachillerato. También se realiza presencia y acompañamiento a personas que están en situación de calle en el centro de Bogotá, por medio de un trabajo mancomunado con otras instituciones. 
Con el trabajo pastoral en Cali y Tumaco buscamos contribuir en mejoras sustanciales para los barrios y pueblos que acompañamos. 
Las revistas Iglesia Sinfronteras y Aguiluchos, son otro de nuestros servicios, con los cuales se busca concientizar misioneramente a la Iglesia colombiana. Ofrecemos en el CAEDI, a las comunidades afro y al público en general, nuestro Centro de Documentación afro especializado en la historia, cultura, religión y todos los demás temas relacionados con los pueblos afrodescendientes

Celebrar la fiesta de San Daniel Comboni, ha sido un momento significativo para estrechar los lazos de fraternidad entre los miembros de la comunidad y todos nuestros laicos y colaboradores.
El grupo de danza afro Aitakue-Lisboa con sus alegres danzas fue el encargado de alegrar el momento del compartir. 
Agradecemos a todos los amigos, amigas y bienhechores que han estado presentes, y a aquellos que permanecen unidos en la oración.

jueves, 27 de agosto de 2015

Semana por la PAZ en la Diócesis de Tumaco-Nariño

El pueblo tumaqueño y sus alrededores continúan sufriendo los embates del conflicto armado y la violencia generalizada. Son frecuentes las noticias sobre acciones violentas que en la mayoría de los casos terminan afectando directamente a las poblaciones afrodescendientes, como en el caso del vil asesinato de Genaro García. La Pastoral Social de la diócesis de Tumaco, en su misión de generar espacios de PAZ, ha organizado la semana por la Paz, que se llevará a cabo del 13 al 20 de septiembre de 2015.
tomada de http://tumaco-narino.gov.co/
El tema escogido es PAZ Y RECONCILIACIÓN, con el lema, CON CRISTO CONSTRUYAMOS COMUNIDADES DE PAZ Y RECONCILIACIÓN.

A continuación les reproducimos íntegramente la programación de cada día.


Domingo 13: Marcha Inaugural- Hora 7:30 a.m.  lugar de   concentración, entrada principal cementerio de Tumaco, Recorrido:  Calle Anzoategui, Villalola, Avenida Férrea hasta  una cuadra antes del Puente del Pindo, se cruza por el Barrio Buenos Aires, Calle Herrera,  Nueva creación y termina en la parroquia la Merced (parque Nariño).

Lunes 14: Lugar: Parque Nariño, instalación y bendición de la Galería de la memoria, Hora: 9,00 a.m.  Luego en el trascurso del día, se presentaran diversos actos culturales animados por parroquias, Instituciones Educativas, organizaciones de base, grupos folclóricos y publico en general.

Martes 15: Galería de la Memoria, Hora 9:00  - Actos culturales animados por parroquias, Instituciones Educativas, organizaciones de base, grupos folclóricos y publico en general.

Miércoles  16:  Galería de la Memoria, 9:00 a.m. Parque  Nariño   y  simultáneamente en la Casa de la Cultura se desarrollará  el  Foro “Diálogos de Paz”, con Lideres sociales, etnicoterritoriales y comunidad en general, presentación del Grupo Teatro por la Paz. 

Jueves 17: Galería de la Memoria, 9:00 a.m. Parque  Nariño   y  simultáneamente en la Casa de la Cultura se desarrollará  el  Foro “Diálogos de Paz” , con Jóvenes de las Instituciones Educativas de Tumaco, aquí se presentará el grupo Teatro por la Paz  de Tumaco y  a las 7: 00 de la Noche.  En el Barrio Nuevo Milenio, presentación del grupo Semillero de  Teatro de Buenaventura.

Viernes 18:  Galería de la Memoria, 9:00 a.m. Parque  Nariño y  a  partir de las 2:00 de la tarde  se realizará  el CONCIERTO POR LA PAZ, participaran Instituciones Educativas   y   artistas que le cantan a la paz, a la Memoria.  Presentación del  grupo de  Teatro Semillero de Buenaventura, en la Institución Educativa Buchely, a las 8:30 a.m.

Sábado 19: 7:00 p.m  Parroquia la Merced, conmemoración del XIV aniversario de asesinato de la Hna. Yolanda Cerón y Eucaristía por todas las víctimas del conflicto armado. Presentación del grupo de Teatro por la Paz.

Domingo 20: Encuentro de Teatreros de Tumaco y Buenaventura, Lugar Casa de Encuentros Estrella de Mar, Hora  8: 00 a.m,  a las 11:00 a.m.  se estará presentando el Grupo Teatro por la Paz en la  iglesia Santos Americanos, Barrio la  Florida.

Cierre Semana por la Paz: Durante las celebraciones litúrgicas en las diferentes  parroquias  se hará el  cierre de la Semana por la Paz.  

Desde el Centro Afro, CAEDI-Bogotá apoyamos el empeño y trabajo envangelizador constante de todos los miembros de la diócesis de tumaco y esperamos que las demás diócesis del país asuman en solidaridad con los más sufridos, "esta semana por la PAZ".

lunes, 10 de agosto de 2015

¿Por qué el Papa Francisco envió una carta al Obispo de Buenaventura - Colombia?

El Centro Afro CAEDI, reproduce a continuación la descripción del trabajo pastoral de monseñor Epalza, obispo de Buenavuentura, realizado por el portal elpacifista.co, con ocasión de la carta enviada por el Papa Francisco en día pasados al obispo colombiano.

Monseñor Héctor Epalza de niño quería ser militar. “Mire como el Señor me cambió la cosa, donde terminé. Cuando niño yo era tan tremendo. Cambiaba una oración que me rezaba mi abuela diciendo ‘llama a los demás pero no me llames a mí’ y vea: fruto de mi invento y de mi petición, no solo resulté sacerdote sino obispo”, dice mientras sonríe en su oficina junto a la catedral.
Tomada de pacifista.co
Ese niño tremendo que nació en Convención, Norte de Santander, y que a los 14 años llegó a Cali a estudiar en el seminario mayor, se convirtió en la voz de Buenaventura. La voz de los negros, de los indios, de los pobres, de las víctimas de una violencia que desde hace décadas parece haberse enquistado en el principal puerto del país. Una voz pausada pero fuerte. Un hombre de 1,60 de estatura pero un gigante de valor.

Y el hombre modelo 40, cómo dice él, cumplió este mes los 50 años como sacerdote. En Buenaventura, la ciudad a la que llegó hace once años, le organizaron un homenaje para agradecerle su trabajo social. No era para menos, por primera vez un cura del puerto había sido exaltado por un papa. Desde Roma, Francisco, el papa revolucionario, como muchos le han llamado, envió una carta en la que felicitó al obispo por su valentía y trabajo con los desamparados y las víctimas.
Epalza se ha convertido en la voz de los habitantes de una de las ciudades más golpeadas por la guerra y la pobreza. Una ciudad en la que, solo en la última década, han asesinado a 1.901 colombianos, han desaparecido a 475 personas y desplazado a 152 mil… Una ciudad que tiene nueve ríos y no tiene agua potable las 24 horas.

Allí, en su oficina junto a la catedral o cuando realiza sus visitas semanales a las parroquias de la ciudad (tiene 21), es rodeado por hombres, mujeres y niños. Unos lo abrazan, otros buscan consuelo. Y así se entera de esa realidad de muertos, desaparecidos y extorsionados. Todos los días celebra una misa en la catedral San Buenaventura y desde el púlpito denuncia los horrores de esta guerra.

En enero pasado, en el aniversario de la muerte del obispo monseñor Gerardo Valencia, precursor del trabajo con las comunidades negras, Héctor Epalza alzó una vez más la voz. “La violencia todo lo destruye. Todo lo acaba. Ahora vienen las elecciones a la Alcaldía, al Concejo, a la Asamblea y a la Gobernación. Buenaventura necesita líderes comprometidos. No esos que dicen aquí vengo por lo mío. Eso no es servir al pueblo sino saquear al pueblo. Por eso les pido no vendan sus votos por dinero”, predicó.
Tomada de pacifista.co
Pero sus denuncias no las ha hecho solo desde el púlpito. Manuel Bedoya, líder de los pescadores artesanales, recuerda cómo monseñor les ha cantado la tabla a diferentes funcionarios del Gobierno, tanto nacional como local.

En uno de esos encuentros, recuerda Manuel, estaban “con la viceministra del Agua, que anunciaba la realización de varias obras para que tuviéramos agua en el plan 24×24 (en 24 meses agua las 24 horas) y monseñor se paró y le dijo: ‘Así no son las cosas, es que no nos han cumplido con los acuerdos’. Nosotros sentimos que mientras monseñor esté aquí el Gobierno va a pensar que nos tiene que respetar. El mes pasado se fue hasta el parlamento de Cataluña a denunciar los proyectos de expansión portuaria”.


“Yo soy servidor de este pueblo. Al Gobierno le ha importado es el puerto y no la ciudad, la gente ha sido un cero a la izquierda (…) Buenaventura sufre, ha sido excluida y marginada. Queremos una inclusión. Las sociedades portuarias aportan al fisco $4 billones y el Ministerio de Trabajo el año pasado le impuso a una de ellas una multa de $1600 millones por no pagarle bien a sus empleados (…) Mientras exista este perverso modelo que ha enriquecido a unos pocos, como lo dijo el Papa Francisco, la pobreza no va a disminuir. No necesitamos migajas para el obrero sino una economía solidaria”, afirmó ante un grupo de diputados de Cataluña, en España.

Manuel Bedoya dice que monseñor continuó con la obra de Gerardo Valencia, muerto hace 40 años y al que llamaron el ‘Obispo Rojo’ o ‘El Hermano Mayor’. El líder de los pescadores lo conoció y recorrió con él los ríos con programas de alfabetización. Ahora, recorre con monseñor Epalza los barrios del puerto y asisten a reuniones del Comité por la Marcha para enterrar la violencia.

En febrero del 2014, diferentes organizaciones sociales se unieron para hacer una marcha y pedirle a Colombia que pusiera sus ojos en Buenaventura. La violencia era cada vez peor. Entre el 2013 y el 2014, según un informe presentado por Human Rights Watch, se encontraron los restos desmembrados de 33 personas. Y aunque el obispo y otros líderes llevaban meses denunciado la existencia de las llamadas ‘casas de pique’ (descuartizamiento), todas las autoridades lo negaban.

“Ese es el dualismo de Buenaventura. Una realidad oficial que es una maravilla y otra realidad, real y dolorosa, que es la del miedo, de las barreras invisibles, la gente confinada, las mafias, la extorsión, el reclutamiento de los niños sicarios para las bandas y la guerrilla. Esa es una realidad que está allí. Yo digo insistentemente que la verdad es la que liberará a Buenaventura de esta situación”, denunció monseñor en el 2013.
Tomada de: evangelizadorasdelosapostoles.files.wordpress.com

El miedo por la violencia de los grupos armados colmó la taza de los bonaverenses. Ese 19 de febrero, una marea vestida de blanco marchó contra los muertos, contra la indiferencia de un país que los ha olvidado, de un país que solo mira al puerto, más no a la ciudad, más no a su gente. Esa marcha, liderada por Epalza, fue el inicio de un proceso de resistencia que hizo que el Gobierno enviara a sus ministros y nombrara un gerente para el Pacífico.

El obispo se ha convertido en la voz de los que no tienen voz. Su voz tiene el tono de resistencia, de la lucha por el territorio. Tan es así que, por una de sus denuncias, presentada en un consejo de seguridad con el entonces presidente Álvaro Uribe, lo amenazaron. Se paró frente al hoy senador y habló de la infiltración del crimen organizado en la Policía. Días después, un hombre llegó a la catedral y le confesó que lo pretendían matar.


Monseñor se fue 25 días de la ciudad pero decidió regresar. A él no lo iban a callar. Dijo que tenía “la claridad de que de pronto le tocaba ser un mártir. Yo creo que podemos morir las personas, pero la verdad no”.

Texto tomado de: http://pacifista.co/el-cura-que-puso-a-buenaventura-en-el-radar-del-papa-francisco/

martes, 4 de agosto de 2015

MENSAJE FINAL DEL EPA HAITI 2015

A continuación les reproducimos el Mensaje final de XIII Encuentro de Pastoral Afro, realizado en días pasados en Haití. 

MENSAJE DEL XIII ENCUENTRO
DE PASTORAL AFROAMERICANA Y CARIBEÑA- HAITÍ
He venido para que tengan vida y vida en abundancia” Jn. 10,10

Nos hemos reunido en el XIII Encuentro de Pastoral Afroamericana y Caribeña (EPA), en el Centro de espiritualidad Siloé de los Padres Oblatos, diócesis de Les Cayes, municipio de Camp-Perrin, República de Haití, del 20 al 27 de julio de 2015, más de 200 delegados de Paraguay, Brasil, Ecuador, Colombia, Panamá, Nicaragua, República Dominicana, Cuba, México, Estados Unidos de América y Haití, entre los que estamos laicos, laicas, seminaristas, novicios religiosos, religiosas, sacerdotes religiosos y diocesanos, obispos y el Cardenal Chibly Langlois, Obispo de Les Cayes y Presidente de la Conferencia Episcopal de Haití.

Durante nuestras reflexiones en torno al tema: “El pueblo afroamericano y caribeño protagonista de su historia y su desarrollo humano integral” y bajo el lema “Negritud solidaria, fuerza transformadora”, pudimos constatar que:

  • El racismo, la discriminación, la desigualdad, la exclusión y la pobreza siguen vigentes en la vida del pueblo afroamericano y caribeño, afectando de manera particular a las mujeres, jóvenes, niños y niñas.  
  • El modelo de desarrollo vigente -economicista, capitalista, extractivista, neo liberal- no permite al pueblo afroamericano y caribeño ser “protagonista” de su propio desarrollo; porque vulnera la seguridad alimentaria, el derecho al agua y a la salud, lo cual afecta de diferentes maneras su calidad de vida.  
  • Vivimos en territorios geo estratégicos, biodiversos, multiculturales y pluriétnicos.
  • Es evidente la alegría de nuestro pueblo, su capacidad de reproducir la vida, la resistencia y la habilidad para vivir con pocos recursos. 
  • El Decenio Internacional de los Afrodescendientes (2015-20025), declarado por las Naciones Unidas, es una oportunidad para promover, proteger y defender los derechos del pueblo afroamericano y caribeño; y lograr el reconocimiento, la justicia, la igualdad y el desarrollo propio sostenible.  

Estas realidades nos llevan como Agentes de Pastoral Afroamericana y Caribeña a proponer:

  • Acciones pastorales que conduzcan al pueblo afroamericano y caribeño a vivir el proyecto del Reino de Dios con un gran sentido eclesial y social, según el Evangelio. 
  • Un modelo de desarrollo propio, que contemple aspectos económicos, políticos, sociales, espirituales, culturales y ambientales, donde se valore a los afrodescendientes como seres humanos capaces de optar por su bienestar.  
  • Favorecer una economía solidaria y una vida feliz con dignidad. Este modelo prolonga la vida humana, establece relaciones armónicas con la madre naturaleza, procura el equilibrio ecológico, garantiza la existencia de los recursos naturales y la biodiversidad. Construye ciudadanía y democracia plena, establece relaciones de respeto e igualdad entre hombres y mujeres. Contempla la libertad, el desarrollo holístico, sustentado en la identidad dinámica, la capacidad de diálogo con otras culturas y religiones, en una relación de igual a igual. 
  • Mantener la esperanza y la vida del pueblo afrodescendiente, promoviendo un diálogo permanente entre fe y cultura e implementando un modelo de producción con identidad cultural y conciencia étnica, donde se valoren nuestras prácticas organizativas tradicionales; se promueva el relevo generacional y se fortalezca la etnoeducación.   
  • Construir y dinamizar una plataforma de Pastoral Afroamericana y Caribeña que permita articular e intercambiar las experiencias de fe y conocer las distintas realidades del pueblo afroamericano y afrocaribeño en nuestros países, cumpliéndose así con los objetivos del Secretariado de Pastoral Afroamericana y Caribeña (SEPAC).
Las Sagradas Escrituras al igual que el magisterio de la Iglesia nos interpelan para denunciar valientemente los atropellos cometidos contra los afroamericanos y otros grupos vulnerables (Santo Domingo, n. 107). El Documento de Aparecida expresa su preocupación sobre los grupos indígenas y afros, y nos interpela para que como Iglesia nos preocupemos en ayudar a preservar la identidad de los pueblos que emergen como un kairós en la Iglesia y en la sociedad: “La Iglesia defiende los auténticos valores culturales de todos los pueblos, especialmente de los oprimidos, indefensos y marginados, ante la fuerza arrolladora de las estructuras de pecado manifiestas en la sociedad moderna” (DA, n. 532).


Como Agentes de Pastoral Afroamericana y Caribeña nos comprometemos a:
  • Posicionar en la agenda de las conferencias episcopales la Pastoral Afroamericana y Caribeña como opción eclesial en defensa de nuestros pueblos empobrecidos y excluidos.
  • Animar, visibilizar y articular la Pastoral Afroamericana y Caribeña en los distintos países, promover la divulgación de sus acciones en los medios de comunicación.
  • Promover el respeto, cuidado y aprovechamiento racional de los recursos naturales para la conservación de la “Casa Común”.
  • Construir y mantener la Red Católica Solidaria Afrodescendiente en América, como una alternativa para dar respuestas concreta para el desarrollo de nuestros pueblos afrodescendientes.
  • Participar activamente en las propuestas que se están generando en los distintos países con respecto al Decenio Internacional de los Afrodescendientes.
Que Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de América Latina y el Caribe, y Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, Patrona de Haití, nos acompañen en este caminar de anunciar el evangelio de Jesucristo para que nuestros pueblos afrodescendientes en Él tengan vida, vida en abundancia (Jn 10,10).


Camp – Perrin, 27 de Julio de 2015.

Mons. Pierre-Antoine Paulo, OMI
Obispo de Port-de-Paix  
Presidente del CECI

P. Venanzio Mwangi Munyiri IMC.
Secretariado de Pastoral Afroamericana y Caribeña (SEPAC)



Genaro García, afrodescendiente y líder comunitario asesinado

El Centro Afro, reproduce, con profunda tristeza, la noticia del asesinato del afrodescendiente, Génaro García, líder comunitario del Alto mira y Frontera en Nariño-Colombia. Un muerto más en este, nuestro país de violencias, del cual, no se encuentra ni una foto en los medios de comunicación tradicionales. La casa de la memoría de Túmaco, ha publicado en su página web la siguientes líneas al respecto. 

"Genaro tú te vas y quedamos más solos y con miedo a seguir"
(Frase de uno de los integrantes del Consejo Comunitario horas después de su muerte). 

Genaro es uno de esos líderes ancestrales de la Costa Pacífica nariñense, un líder generoso, entregado por las causas afrocolombianas. Genaro era el Representante Legal del Consejo Comunitario Alto Mira y Frontera, uno de los Consejos que en Colombia  más ha sufrido por la violencia de los palmeros, los paramilitares y la guerrilla de las FARC. Todos los que lo conocimos recordamos a Genaro como una persona buena, entregada, y sobre todo pacífica. Y podemos dar fe porque Genaro fue amigo ya desde los tiempos de la Hermana Yolanda Cerón, otra lider que fue asesinada en Tumaco en el 2001.
Y es que las muertes de líderes son excesivas y desproporcionadas en Tumaco, a Genaro le tocó ver la muerte de tres compañeros líderes de su misma organización: En 1998 fue asesinado Francisco Hurtado, Representante Legal del Consejo Comunitario Alto Mira y Frontera y en el 2008 fueron asesinados Felipe Landázuri y  Armenio Cortés. Esos dolorosos asesinatos provocaron que muchas personas abandonaron el proceso de lucha por hacer cumplir la Ley 70 en los territorios con titulación colectiva. Pero Genaro se quedó y siguió trabajando por su comunidad, con la bandera de la paz en el pecho. Había denunciado varias veces amenazas en su contra y tenía medidas cautelares, pero de nada sirvieron. Hoy lloramos amargamente su muerte.
Esto es más grave de lo que se imagina para un proceso comunitario, los asesinatos de líderes por parte de los grupos armados dañan procesos, generan miedos que dificultan y a veces impiden el desarrollo de las organizaciones étnicas afrocolombianas. Con su muerte están matando a la sociedad civil organizada, están matando a todo un pueblo. Hoy por eso está en luto todo un pueblo, todo un proceso, el de Comunidades Negras y toda la sociedad civil organizada.
Queremos la paz, trabajamos por la paz, deseamos un acuerdo de paz con las FARC pero pedimos a gritos condiciones de seguridad para las poblaciones más marginadas. Hacemos un llamado a toda Colombia para que el asesinato de Genaro García sea ampliamente repudiado y su memoria sea enaltecida como uno de esos verdaderos héroes que ponen la cara por el país.
Genaro, tu memoria nos dará fuerza para seguir construyendo el bienestar de las regiones más marginadas del país.
Transmitimos nuestra solidaridad y sentido pésame a la familia de GENARO, a sus amigos y a los líderes de su Consejo Comunitario Alto Mira y Frontera. Hoy estamos de luto con ustedes.

jueves, 16 de julio de 2015

Combonianos con el pueblo tumaqueño

Nuevo Milenio, Tumaco. La carnada de la guerra
Los nombres han sido cambiados por razones de seguridad

Brilla el sol del mediodía en el Barrio Nuevo Milenio, no se ven ni por asomo las sombras refrescantes de la tarde. Hace calor y no hay agua potable a orillas del mar Pacífico. A treinta metros de la casa de nuestra guía, nacen del barro que deja la marea baja cientos de casas palafíticas de madera, habitadas por desplazados del conflicto armado: familias que huyeron del Charco, de Magui, de la Tola, de Barbacoas y de las veredas del mismo Tumaco.


-“No podemos ir a los manglares, hay tres muertos allá”- Me advierte la guía, una niña de 19 años, afro como el 92% de la población de Tumaco, que habla con la naturalidad de alguien que creció en medio de las balaceras, los muertos y las bombas. –“No se sabe quién los mató, pero nadie va a reclamar esos cuerpos, acá le tienen mucho miedo a los grupos”. –


Con “los grupos” la niña se refiere a cualquiera de los grupos armados ilegales que han controlado el barrio. Es tan largo ya el repertorio de nombres, que de verdad a veces no saben quién es el que manda. Hace nueve años cuando se construyó el barrio sobre unos terrenos baldíos, a unos pasos de la planta de Ecopetrol, no había ninguno. Luego llegaron las pandillas ofreciendo trabajo, esas pandillas se volvieron los Rastrojos, pero ellos perdieron la guerra con las guerrillas. Hoy el barrio lo controlan las Farc.
Unos días atrás esa guerrilla mató a dos policías motorizados que se adentraron demasiado en el barrio, la respuesta fue la militarización intermitente. Es común ver en medio de las calles polvorientas a escuadras del Ejército fuertemente armadas, caminan con sigilo, en alerta continua, sin soltar sus fusiles, sin hablar con nadie.
-“Yo personalmente no me siento segura con ellos. Hace poco me asomé a la puerta de mi casa y habían cinco soldados. Uno siente pánico. Porque en el lugar donde ellos permanecen, es donde atacan”-, dice Martha*, la guía. (Nota al pie: Nombre cambiado por razones de seguridad)
En medio de las casas de madera que se levantan sobre lo que en otro lugar sería una playa, juega fútbol un grupo de niños casi desnudos. Juegan en medio de las basuras que no se llevó la marea alta. –“De un barrio así salió Pablito Armero”- cuenta Martha, orgullosa. Desde ahí no se oye el mar, no a esa hora del día.
-“Yo veía la marimba y decía cómo harán para tocar esa cosa tan inmensa. Empecé a cogerle cariño. Empecé a sentirla. Le aseguro que sé como suena cada tabla. La marimba es como el mar. Son las olas que bajan y suben, es el agua que canta”, cuenta entre sonrisas Pedro, marimbero central del grupo Cueros y Chonta que ganó hace dos años el Petronio Álvarez, el festival de música más importante del Pacifico.
Es un joven de 17 años, que dice que hace música desde que nació. Él también llegó al Nuevo Milenio huyendo de la guerra hace varios años. Vivía con sus papás y sus hermanos en Tablones Dulce una vereda de Tumaco. –“Era terrible allá, porque como habían cultivos ilícitos cada vez que llegaban las avionetas o los helicópteros, nos teníamos que esconder ¿Qué más hacíamos? No estábamos acostumbrados a tener esas máquinas en el campo. Yo veía esos aparatos, diminutos en el aire, y pensaba en cómo será volar”-.
Cuando Pedro toca la Marimba no está en Nuevo Milenio, no está en Tumaco, vuela. En su mente aparecen aves, los ríos de Tablones Dulce, notas; por eso cierra los ojos mientras le saca los sonidos del mar a la marimba. –“Cuando llegué a Nuevo Milenio fue difícil adaptarme. Donde vivo, no es tan conflictivo, a diferencia de la parte de adentro. A mi me da pánico entrar allá, uno no sabe que pensamientos o intenciones tendrán las personas que uno ve allá”-.
En la entrada del barrio hay un complejo de Ecopetrol fuertemente custodiado por el Ejército, rodeado de cercas, retenes y cámaras de vigilancia. Unos pasos más allá, luego de la única calle adoquinada del barrio, empiezan a aparecer las casas de madera de Nuevo Milenio. En su entrada queda una casa de ladrillo de una planta, pintada con colores vivos y con un letrero: “Centro Juvenil Afro”.
El espacio fue construido por la comunidad con el apoyo de los padres combonianos de la Diócesis de Nariño y el edificio es un respiro para cientos de jóvenes que van a leer los libros de su biblioteca, a cantar, a aprender a andar en zancos, a bailar o a hablar con Uli, una alemana de un pequeño pueblo de la parte oriental de su país, que desde hace tres años vive con los jóvenes de Nuevo Milenio.
Cuenta Uli que en ese barrio de 1.500 casas y 8.000 personas no hay ninguna infraestructura, no hay un puesto de salud, no hay una tienda mayor, y cuenta que lo que sí se ve del Estado es la Fuerza Pública omnipresente. –“Acá el mar llega debajo de las casas cada 12 horas y como el barrio y la ciudad no tienen agua potable, ni canalización de las aguas negras, se lleva todos los excrementos. Ni en Cali, ni en Bogotá se imaginan que existan zonas así“-.
Uli trabaja con los jóvenes, les dice que esa guerra que viven no es normal en otros países, los convence de que ellos tienen derecho a tener un proyecto de vida, aún en un municipio donde hay un desempleo del 70%, una tasa de necesidades básicas insatisfechas de 48,5% según el DANE y dónde solo el 4% de los jóvenes logran llegar a la Educación Superior. Cifras que están lejos, muy lejos, de la media nacional.
Pero lo peor, dice, es que la guerra se normalizó. Incluso ella que no creció en ese ambiente, ya se adaptó. -“Cuando llegué, una balacera me daba mucho susto.”- Ahora, cuenta Uli, como a todos los tumaqueños, no tanto. –“Es triste que los seres humanos nos acostumbremos a eso. Mira, niños de seis o siete años hablan de bombas y eso me duele en el alma”-
Junto a Uli camina Lina, una niña de 19 años con su hijo de brazos, Samuel. Ella terminó primaria y bachillerato. Es una mujer hermosa, segura y alegre como la mayoría de gente con la que hablamos allá. No parece haber en Tumaco nadie que se eche a la pena por su situación. Cuenta Lina que espera poder estudiar Trabajo Social. Uli la inspiró. Sabe que es muy difícil. Igual de difícil como conseguir empleo. “Las únicas opciones son: para los chicos, mototaxiar, y para las chicas, vender minutos o trabajar en casas de familia. Uno se enfrenta a la frustración de no poder hacer lo que realmente quiere“-.
La otra opción para los jóvenes son las armas, las legales o las ilegales; en un barrio como Nuevo Milenio son para muchos la mejor alternativa. De eso da cuenta el padre Daniel, un italiano que llegó a Tumaco hace 6 años. Dice que los jóvenes del barrio son una población de alta vulnerabilidad. Son jóvenes que vienen de familias pobres, que estudiaron en colegios que no los prepararon en nada, mucho menos para entrar a una Universidad. “No tienen ganas de soñar, porque soñar para qué. Piensan que se les llena la cabeza de ilusiones que después no pueden realizar”-.
Dice el padre que por eso muchos jóvenes sienten que el uniforme les puede dar una identidad y buscan entrar a la Policía o al Ejército. –“ Sabemos que si un negro entra al Ejército es para que lo metan al monte, no al despacho. Es para que sea carne de cañón. Fíjense quienes son los que mueren en los enfrentamientos, de donde son. Nuestros jóvenes, acá, se preparan para morir temprano”-.
Si no es el Ejército, la otra posibilidad son los grupos armados ilegales, un paso que quienes lo dan, entienden que no tiene reversa. Si salen es muertos o para ir a prisión. Los jóvenes de Nuevo Milenio son una carnada de la guerra.
Uli agrega que los muchachos que entran a apoyar esos grupos no saben nada de ideologías, van con ellos porque no tienen alternativa. -“Les ofrecen plata, poder, reputación y eso para cualquier muchacho de 15 o 16 años es atractivo.”-
Cuando uno pregunta a cualquier persona en Nuevo Milenio por las Farc, la gente se pone muy nerviosa. Nadie los ve, pero todos saben que están por cualquier lado. Casi tan omnipresentes como la misma Fuerza Pública. –“Para nadie es un secreto, cualquiera en Tumaco le va a contar que las Farc tienen control sobre todo el territorio”, afirma José Luis, director de la Casa de la Memoria de Tumaco.
El problema, dice, va más allá de las Farc. Antes ya ha habido muchos otros grupos: los paras de las AUC que mataron a Yolanda Cerón en el centro del pueblo y que lanzaron cientos de cuerpos al río en un sitio conocido como el Tigre, los Rastrojos que controlaban parte de la ciudad y que causaron miles de desplazamientos, el Frente Comuneros del sur del ELN, que en días pasados pintó muchas fachadas del centro de Tumaco, y por supuesto las Farc. Hoy a esa guerrilla la combaten miles de soldados de la Fuerza de Tarea de Acción Conjunta “PEGASO”, una inmensa maquina militar que articuló tres brigadas del Ejército Nacional. Y con todo eso, el fin de la guerra parece lejano.
José Luis cuenta que en Tumaco hay bombas todos los días. En el 2012 hubo una que hirió a 70 personas, mató a siete civiles y a dos policías. Eso nunca salió en los medios de comunicación nacionales, como ahora que todo el mundo habla de Tumaco. Dice que hoy importa porque hay un proceso de paz en La Habana y hay gente que necesita poner la lupa en la guerra. –“Antes Tumaco no le llamaba a nadie la atención, eran bombas en un departamento marginal, en un municipio marginal, pobre y afrocolombiano. Ahí hay un grado de racismo”-.
Aun así, espera que haya avances en el proceso de paz. Cree que si no hay acuerdos, regiones como Tumaco van a seguir sufriendo. –“Las Farc no están castigando a Bogotá, están castigando a las regiones más apartadas. Así que esperamos que la salida sea el diálogo, porque la otra alternativa es la guerra y eso acá no nos ha dado buenos resultados”.
La tradición de Tumaco no era la violencia. La tradición eran los pequeños palenques de esas comunidades de esclavos africanos que conquistaron su libertad y se organizaban democráticamente para defenderla. Quizás por eso a pesar de su pobreza, no se ven en situación de indigencia. Uli dice que eso le sorprendió cuando llegó de Centroamérica: no importa cuantas personas desplazadas lleguen, siempre encuentran una casa donde son acogidos. Es una larga familia extendida, en la cual sus miembros más jóvenes son el blanco de la violencia.
Al fondo del barrio Nuevo Milenio, en medio de los zancudos, del ruido de la música popular, del sofoco que retuerce la madera que alza las casas sobre el mar, hay una serie de puentes que conectan las calles del barrio. Los puentes los construyeron los hombres de la comunidad, incluso con ayuda de los jóvenes.
Los niños que juegan fútbol, ven la cámara de fotos y hacen sus mejores poses. Andan en calzoncillos y con camisetas sucias, saltan de puente a puente con una agilidad admirable. Mi guía nos había advertido que había que tener cuidado con las fotos, nadie toma fotos sin autorización de los que mandan. Aún así no hubo ningún problema. El barrio respiraba tranquilo la tarde de domingo.
Nuestra guía nos dice que los jóvenes que pasan por el Centro Afro son los pacifistas dentro de sus familias: “Si bien crecen con las bombas de Tumaco, también crecen con unos valores distintos. Creo que esta generación de jóvenes son los que van a empezar a construir la paz”-.
En el Centro Afro nos alcanza James. Es un muchacho robusto, de pelo chuto corto, que viste una camiseta negra, una cadena plateada y tiene los brazos tatuados. Es el líder de una banda, pero de cantantes de hip hop, salsa choque y reggueton romántico. Su banda se llama ARS por Autonomía, Resistencia y Sabiduría. La música le permitió resistir el reclutamiento forzado y la violencia de su barrio. “Es triste, pero desde la visión de los jóvenes, el estudio se ve como algo no rentable. Ahí es cuando llegan los grupos a lavarte el cerebro y, claro, atrapan a los que no tengan claro un proyecto de vida.”-
Cuenta que algunos amigos de su infancia, amigos que eran muy sanos, se fueron para los grupos ilegales o para la Fuerza Pública y ya están en “la paz del señor”. Añade que va a cantar un pedazo de su canción Grito de un Pueblo, una canción que nació de las bombas, de los atentados, una canción que es un grito de ¡Basta ya!.

“Estoy cansado de vivir en este mundo de maldad,
la guerra me lastima,
mi cuerpo se envenena
y no quiero que corra sangre por mis venas”

La voz de James se pierde en el murmullo del mar. Llega la tarde con la brisa caliente del Pacifico y con sus sombras. Es hora de irnos.



texto y fotos tomadas de: http://pacifista.co/nuevo-milenio-tumaco-la-carnada-de-la-guerra/?utm_content=buffer00e09&utm_medium=social&utm_source=facebook.com&utm_campaign=buffer#sthash.PT7YdPpf.dpuf

viernes, 3 de julio de 2015

De Camino al XIII Encuentro de Pastoral Afroamericana y Caribeña – EPA en Haiti

Ya estamos próximos a la celebración del XIII EPA, que se llevará a cabo en la Diócesis de Camp Perrim (Sur) – Haiti, entre los días 20 al 27 de julio. Se espera la presencia de por lo menos 300 delegados de  toda América Latina. El encuentro tendrá como lema: NEGRITUD  SOLIDARIA, FUERZA TRASFORMADORA.

Para el pueblo Haitiano es una excelente ocasión para fortalecer los lazos de fraternidad con los demás países de la región y también con quienes llegaran desde tierras más lejanas. El Domingo 19 de julio, se llevará a cabo una feria agro-industrial, la cual se espera contribuya a que los visitantes conozcan y llevan a sus países de origen una imagen positiva del pueblo haitiano.

La celebración del EPA en Haití, es una excelente ocasión para como diáspora africana y como Iglesia católica, presente en América latina y el Caribe, renovemos nuestros deseos de libertad y dignidad para todas nuestras gentes y más aún en el marco de la celebración del Decenio internacional Afrodescendiente.


Por otra parte será una gran oportunidad para que todos los pueblos de nuestra América nos solidaricemos con la causa haitiana, teniendo siempre presente que la búsqueda del bien común es una tarea que está en las más hondas fibras del Evangelio de Cristo.

En el Encuentro,  según el documento base, se utilizará la ya conocida metodología: VER-JUZGAR-ACTUAR, y tendrá el siguiente objetivo: Renovar el compromiso de la Pastoral Afroamericana y Caribeña, en el marco del decenio de las afrodescendientes, impulsando el protagonismo en la construcción de un desarrollo sostenible, justo y solidario.

A continuación presentamos a grandes rasgos la propuesta temática del encuentro:

TEMA I –VER
ANÁLISIS DE LA REALIDAD DE LOS AFROS

Objetivos del tema
II -    Introducción
III -   Nueva configuración socioeconómica en América Latina
IV -   La identidad negra y los Estados caribeños
V -     Situación de los negros en Haití
VI -   Herencia religiosa de los negros
VII -  Población afro en América Latina
VIII - Globalización y las comunidades negras
IX -    Preguntas para la reflexión y el aporte de los países

TEMA  II – JUZGAR
LA IDENTIDAD DE LOS PUEBLOS AFROAMERICANOS

I -    Objetivo:
II-    Introducción
III -  Iluminación del magisterio de la iglesia y de la teología
IV -  Una iglesia que toma conciencia de la presencia negra
V -   Preguntas para la reflexión y el aporte de los países

TEMA III-ACTUAR
DESARROLLO ALTERNATIVO Y SOLIDARIO

I -   Objetivos del tema
II -  Introducción
III - Construcción de una sociedad digna y solidaria sin exclusión y desigualdad social
IV - Propuestas de la inculturación
V -  Cultura de dialogo y diálogo interreligioso
VI -  Preguntas para la reflexión y el aporte delos países


En el camino de la pastoral Afro en América Latina, se refleja el trabajo humilde y sencillo de muchas y muchos agentes de pastoral, que desde sus pequeñas comunidades han dedicado múltiples esfuerzos en contribuir a la causa de nuestros pueblos Afroamericanos; esperamos por tanto, que este nuevo encuentro generé y sea motivo para una renovada acción pastoral en nuestro continente.

Por: CAEDI BOGOTÁ.

viernes, 26 de junio de 2015

Catalina Drexel, Santa

Catalina Drexel, Santa
Fundadora, 3 de marzo


Fundadora de la Congregación
de las Hermanas del Santísimo Sacramento

Martirologio Romano: En Filadelfia, del estado de Pensilvania, en los Estados Unidos de Norteamérica, santa Catalina Drexel, virgen, que fundó la Congregación de las Hermanas del Santísimo Sacramento y utilizó los bienes de su herencia con largueza y benignidad, en educar y ayudar a indios y negros (1955).

Etimológicamente: Catalina = Aquella que es pura y casta, es de origen griego.

Fecha de canonización: 1 de octubre de 2000 por el Papa Juan Pablo II
Nacida en Filadelfia, Pensilvania, en los Estados Unidos de América, el 26 de noviembre de 1858, Catalina Drexel fue la segunda hija de Francis Anthony Drexel y Hannah Langstroth. Su padre era un bien conocido banquero y filántropo. Ambos padres inculcaron en sus hijas la idea de que su riqueza simplemente era prestada a ellos y debía ser compartida con otros.

Cuando la familia hizo un viaje al Oeste de los Estados Unidos, Catalina, como una mujer joven, vio la condición y degradación de los nativos indio-americanos. Esta experiencia despertó su deseo de hacer algo específico para ayudar a aliviar su condición. Éste fue el inicio de una vida de apoyo personal y financiero a numerosas misiones y misioneros en los Estados Unidos. La primera escuela que ella estableció fue la St. Catherine Indian School en Santa Fe, Nuevo México (1887).

Después, cuando visitó al Papa León XIII en Roma, le pidió proveer de misioneros para algunas de las misiones indias que ella como una persona laica estaba financiando, se sorprendió al oír al Papa sugerirle que ella misma se haga misionera. Después de consultar con su director espiritual, el Obispo James O´Connor, tomó la decisión de entregarse totalmente a Dios, junto con su herencia, a través del servicio a los indios americanos y a los afro-americanos.

Su riqueza se transformó ahora en una pobreza de espíritu que se volvió una constante diaria en su vida, recibiendo apoyo tan sólo para sus necesidades básicas. El 12 de febrero de 1891, ella profesó sus primeros votos como un religiosa, fundando a las Hermanas del Santísimo Sacramento cuya dedicación sería compartir el mensaje del Evangelio y la vida en la Eucaristía entre los indios americanos y afro-americanos.

Siendo desde siempre una mujer de oración intensa, Catalina encontró en la Eucaristía la fuente de su amor para el pobres y oprimidos y de su preocupación para combatir los efectos de racismo. Conociendo que muchos afro-americanos estaban aún lejos de la libertad y todavía vivían en condiciones denigrantes como labradores o criados mal pagados, a los que se les negaba la educación y los derechos constitucionales que si eran disfrutados por otros, sintió la compasiva urgencia de ayudar a cambiar las actitudes raciales en los Estados Unidos.

Las plantaciones, en aquella época, eran una atrincherada institución social que hacían que las personas de color siguieran siendo víctimas de opresión. Ésta era una profunda afrenta al sentido de justicia de Catalina. La necesidad de ofrecer a la gente de color una institución educativa de calidad era prioritario para ella, por ello habló sobre este tema con quienes compartían su preocupación por la desigualdades en la educación de los afro-americanos. Restricciones legales en el sur rural también obstaculizaban el acceso a una educación básica.

Fundar y proveer de personal a escuelas, a lo largo del país, que atendieran a los nativo-americanos y afro-americanos se volvió una prioridad para Catalina y su congregación.

Durante su vida, ella abrió, proveyó de personal, y apoyó directamente casi 60 escuelas y misiones, sobre todo en el Oeste y Sudoeste de los Estados Unidos. Su máximo logro en el campo educativo fue la creación, en 1925, de la “Xavier University” en Louisiana, la única institución de educación superior en los Estados Unidos destinada predominantemente a los afro-americano católicos.

La educación religiosa, el servicio social, las visitas en los hogares, hospitales y prisiones forman parte del ministerio de Catalina y su Congregación.

De una manera callada y serena, Catalina armonizaba una piadosa y total dependencia a la Divina Providencia con un activismo muy marcado. Su alegre iniciativa en armonía con el Espíritu Santo, superaba los obstáculos y facilitó sus adelantos en el campo de la justicia social. A través del testimonio profético de Catalina Drexel, la Iglesia en los Estados Unidos pudo darse cuenta de la grave necesidad doméstica por un apostolado que trabajara para los nativo-americanos y afro-americanos. Ella no dudó hablar contra la injusticia y toma una posición pública cuando la discriminación racial era evidente.

Durante los últimos 18 años de su vida ella sufrió de una grave enfermedad que la dejó casi completamente inmóvil. Durante estos años hizo una vida de intensa adoración y contemplación tal como lo había deseado en su niñez. Murió el 3 de marzo de 1955.

Catalina dejó un dinámico legado de cuatro conceptos a sus Hermanas del Santísimo Sacramento, quines continúan su apostolado hoy al servicio de todas las gentes:

–Su amor para la Eucaristía, su espíritu de oración, y su perspectiva de unidad de toda la gente en torno a la Eucaristía;

–Su espíritu indómito de valerosa iniciativa para enfrentar la injustita social existente y la protección a las minorías étnicas —cien años antes de que tal preocupación despertara interés público en los Estados Unidos;

–Su creencia en la importancia de educación de calidad para todos, y sus esfuerzos por lograrlo;

–Su donación total de su persona, de su herencia y todo lo material en generoso servicio generoso a las víctimas de injusticia.

Catalina Drexel fue beatificada por el Papa Juan Pablo II el 20 de noviembre de 1980 y canonizada por él mismo el 1 de octubre de 2000.

Reproducido con autorización de Vatican.va

Mons. Ashley, nuevo obispo Auxiliar de Panamá

VATICANO, 25 Jun. 15 / 12:32 PM (ACI).- El Papa Francisco nombró a Mons. Uriah Adolphus Ashley Mclean, hasta ahora Obispo de Penonomé, como nuevo Obispo Auxiliar de Panamá en Panamá.

El Prelado nació en Almirante, Provincia de Bocas del Toro (Panamá) el 1 de febrero de 1944. Fue ordenado sacerdote el 15 de agosto de 1979 y recibió la ordenación episcopal el 6 de enero de 1994 en Roma.

Ingresó al Seminario Mayor San José en 1970; de allí al seminario Central de Costa Rica; regresó nuevamente a Panamá donde terminó su formación sacerdotal en el Seminario Mayor San José. Completó sus estudios filosóficos y teológicos en la Universidad Santa María La Antigua.

Prosiguió estudios superiores de Doctrina Social de la Iglesia, en el Instituto Latinoamericano de Ciencias Sociales, Santiago de Chile.

Ha desempeñado, entre otros, los siguientes cargos: Vicario cooperador de Penonomé, Vicario Económico y Párroco en Chame, Vicario Episcopal del Interior, Párroco de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en la Ciudad de Panamá (desde 1988).

Miembro del Consejo Presbiteral, y Asesor de la Pastoral Obrera.

Es el Presidente del Departamento de Liturgia y de la Sección de Pastoral Afroamericana en la Conferencia Episcopal Panameña (CEP). Además ha estado presente en  Encuentros de Pastoral Afro - EPAs, los cuales se organizan desde 1980, como un espacio propicio para que los agentes de pastoral compartan y programen su caminar como iglesia con rostro negro.

Actualmente es Presidente del Consejo de Medios de Comunicación de este organismo.
La arquidiócesis de Panamá, encabezada por el Arzobispo José Domingo Ulloa Mendieta, cuenta con una población de más de un millón 600 mil católicos. Para el gobierno pastoral se cuenta con la colaboración de 149 sacerdotes, 377 religiosos y 56 diáconos permanentes.
Además de Mons. Ashley Mclean, la arquidiócesis cuenta con otro Obispo Auxiliar, Mons. Pablo Varela Server.

Desde el CAEDI- Bogotá, le deseamos a Mons, Asheley una fructífera labor pastoral en la capital panameña.
Fuente: https://www.aciprensa.com/noticias/papa-francisco-nombra-un-obispo-para-panama-34569/

jueves, 19 de febrero de 2015

EL PAPA NOMBRA OBISPO AFROBRASILERO EN LA ARQUIDIOCESIS DE SAO PAULO

Mauricio Pestana
13.02.2015 16:45

Habemus Obispo
Por: Mauricio Pestana
pestana.arte@gmail.com
Traducido del portugués por CAEDI.

Durante casi tres décadas, la Iglesia Católica en Brasil dio un paso importante en el tratamiento de cuestiones raciales entre sus miembros. Se inició con la presión del movimiento negro que asistió a en una reunión de la Pastoral de Trabajo, donde la CNBB se vio avocada a adoptar en 1988 el lema "Escucha el clamor del pueblo", el cual fue el tema de la campaña de fraternidad en el año del centenario de la abolición.

En estos 27 años, la fe, la religión y las cuestiones raciales se han convertido en cuestiones cada vez más importantes en Brasil. Por un lado, algunos líderes católicos avanzaron en la valorización de sus expresiones culturales, como por ejemplo las celebraciones afro de la eucaristía, y también con la creación de la Pastoral de Afro, En medio  de la cual se consolidaron los APN - Agentes de Pastoral Negros. De estos movimientos surgieron líderes altamente calificados como Don José María Pires, Don Gilio, Padre Antonio Aparecido - Padre Tonhiño, el padre José Enes Jesús, el Padre David, y el y fallecido Padre Bautista quien fue uno de los pioneros del movimiento.

Sin embargo, en los puestos de mando de la Iglesia ha prevalecido la ausencia de los negros, con muy pocas variaciones desde 1960, cuando se discutió si era factible la presencia negra en los cuadros de mando de la jerarquía católica.  El hecho es que los casi 500 obispos brasileños, tan solo diecinueve son de color negro, y entre los cardenales (con posibilidad de convertirse en Papa) sólo uno es negro. De este modo  se repite la vieja forma poco representativa del racismo solapado.

Recientemente, el Papa Francisco rompió otro tabú, nombrándole a la ciudad de São Paulo el primer obispo negro en la historia: Don Eduardo Vieira dos Santos, que es una persona altamente competente. Viendo este acontecimiento desde lo simbólico, es un paso enorme en la búsqueda de la igualdad racial. El nombramiento del primer negro como obispo auxiliar en la Arquidiócesis más disputada y e influyente de Brasil, por donde pasaron celebres personajes como Don Paulo Evaristo Arns, revela una atención especial de la dirigencia católica actual para una parte importante de su rebaño, que ha se ha pasado a las iglesias evangélicas, donde incluso ocupan altos puestos. A juzgar por la multitud que llenó la catedral aquel sábado, en su mayoría eran negros quienes dieron la bienvenida a Don Eduardo, Todo esto ha sido un golazo del Papa Francisco.